Un huerto comunitario ejemplar

9 06 2010


En junio del 2009, un grupo de vecinos, entre ellos Paulina Mata, manejadora de recursos naturales e ingeniera eléctrica,  iniciaron un huerto comunitario en Sabanilla. Para ello, estas diez personas encontraron la asistencia de Nehemías Rivera, de origen peruano, quien les enseña, por medio de la práctica, como producir vegetales en forma orgánica. El proyecto tiene tres ejes: lo artístico, lo terapéutico y lo estético. La producción es vista como un beneficio adicional que, sin embargo, permite obtener muy buenos frutos.

El lote donde establecieron el huerto es pequeño (no más de 200 metros cuadrados) y además está inclinado.  Con el fin de evitar la erosión, una de las  técnicas que se utilizan es la construcción de terrazas con piedras de río. La ventaja de utilizar piedras es que el agua se filtra entre ellas y además pequeñas plantas crecen entre las rendijas ayudando a sostener con sus raíces el suelo.  Como pueden observar en la fotografía, las piedras más pequeñas se colocan abajo y las más grandes en la parte superior.

Otra de las técnicas que utilizan es el compostaje. Para ello los vecinos traen los desechos de verduras y frutas de sus casas.

Las cáscaras se mezclan con material húmedo y seco, melaza y se tapan con un plástico negro, dejando una “chimenea” para la ventilación.

En una sección del huerto se encuentra el vivero, en el que se utilizan desechos de empaques de leche y helados.

Las plantas que requieren algo de sombra se protegen del sol, utilizando materiales caseros o la sombra de otros árboles.

Con todo, el éxito del huerto depende mayormente del trabajo manual que le dan los vecinos, quienes se reunen una vez a la semana a deshierbar, abonar y a realizar otras labores.

El proyecto es terapéutico pues brinda todas las ventajas de trabajar un rato al sol con la naturaleza mientras se conversa con amigos y se hace un ejercicio moderado. Ver crecer las plantas y luego cosechar los frutos tiene también sus beneficios y como la tierra es tan generosa, es posible regalar parte de las cosechas a vecinos y amigos.

Otra parte muy importante, es la posibilidad de que los niños ayuden y se distraigan sacando semillas, deshierbando o jugando con la tierra.

En el huerto se producen tomates, albahaca, culantro, frijoles,  maíz, bananos, flores, orégano y otras especies. Pero, como ya dijimos, los beneficios de este huerto van mucho más allá de los productos tangibles, pues lo que más se cosecha es conocimiento, salud, amistad y belleza.


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2 responses

3 09 2011
Leonor Antillón

Vivo en un barrio residencial de Escazú, donde hay un parque totalmente salvaje, es vegetación de montaña, aunque tiene una sección un poco plana y me gustaría, es mi sueño, que entre varios vecinos lográramos tener un huerto comunitario. Pues la zona está cerrada con malla y candados y nadie la visita, pese a ser un lugar muy hermoso.
Leonor

5 09 2011
observadoresdeavesuned

Estimada Leonor

A su correo electrónico envié el nombre y correo de la señora que está coordinando este proyecto, por si desea ir a conocerlo personalmente.
Saludos
Rose Marie

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